Así, no parece extraño que cada día que pasa se instalen nuevos radares y se establezcan límites de velocidad progresivamente más bajos para incrementar la recaudación. Pero... es por nuestra seguridad.
Casi todos los días se instala un nuevo radar en nuestro país, bien en las carreteras nacionales como las autonómicas o las provinciales. Este dinero podría usarse para mejorar la calidad de las carreteras o incrementar los servicios, pero desde la administración se ve más rentable recaudar dinero para llenar las arcas.
